| Cómo injertar árboles y arbustos en hendidura y corona
Principios básicos Los injertos terminales se pueden realizar por hendidura (sencilla o doble) o en corona. Existe también el injerto por incrustación, que se utiliza a veces para los frutales de hueso, pero esta técnica es altamente profesional. ¿Por qué injertar? - El injerto en escudete no ha agarrado (ficha 9.10). En este caso, al conservarse el porta-injerto y cultivarse durante una temporada, ya es demasiado grueso para recibir de nuevo un escudete: entonces hay que injertarlo en hendidura. - Para conseguir un árbol con un tronco regular, un rosal de tallo, una planta llorona, etc... hay que injertar por hendidura en la parte superior del porta-injerto cuando el diámetro de éste alcance los 3 cm; lo llamamos entonces injerto en cabeza. - Cuando una rama principal se rompe como consecuencia de una tormenta o por cualquier otra causa se recomienda injertar en corona, de forma que permita el agarre con fuerza de una prolongación. El árbol quedará totalmente reparado en unos 3 ó 4 años. - En caso de un fuerte ataque de chancro (abundante pérdida de savia debida a resquebraduras de la corteza), es probable que haya que cortar toda la rama enferma. La parte restante deberemos injertarla en corona para renovar la rama como en el caso anterior. - Para obtener variedades distintas en un mismo árbol (manzana amarilla y roja, por ejemplo), un injerto de corona o de hendidura de una de las ramas principales permitirá que la nueva variedad se desarrolle. Esta técnica sólo se aconseja a título experimental ya que tarde o temprano, una de las dos variedades prevalecerá y desequilibrará el árbol. El sobreinjerto Para respetar las reglas básicas del injerto, vea la ficha 9.10.
Cómo proceder El injerto por hendidura ¿CUANDO INJERTAR? - La primavera (de mediados de abril hasta mediados de mayo) es la época ideal. Sin embargo, para los árboles frutales de hueso, es preferible hacerlo al final de verano (de finales de agosto a finales de septiembre), para evitar los derramamientos de goma. PREPARACIÓN DEL PORTA-INJERTO
- Corte la rama horizontalmente a la altura deseada para efectuar el injerto con una tijera de desrame (a dos manos) (1).
- Mantenga la hendidura abierta introduciendo una cuña de madera en su interior. Tenga cuidado de no desgarrar la rama (3). PREPARACIÓN DE LA PÚA - Elija un tallo entre los que se han conservado en zanjas, nevera o cuevas durante el invierno y elimine las partes superior e inferior. La púa no debe superar el 1/2 cm de diámetro.
- Limite el largo de la púa conservando únicamente tres yemas bien desarrolladas (el tamaño medio suele ser de 5 cm). EL ENSAMBLADO - Introduzca la parte afilada de la púa en la hendidura del porta-injerto hasta que la yema más baja esté pegando con el borde superior.
- Cuando el diámetro del porta-injerto pase de 3 cm coloque dos púas a ambos lados de la hendidura; es el injerto doble de hendidura.
- Recubra con masilla de injertar todas las partes que estén al descubierto, sin olvidar el corte superior del porta-injerto y las púas. Esto evitará que penetren las enfermedades y facilitará el agarre, fortaleciendo a la vez la unión (6). EL AGARRE - Espere aproximadamente mes y medio para el agarre, que puede prolongarse si los porta-injertos fueran más gruesos. - Si en un injerto doble hubieran agarrado las dos púas, conserve sólo la más fuerte, cortando la otra al ras del porta-injerto. LOS CUIDADOS DESPUÉS DEL AGARRE - Desyeme los tallos que se desarrollan lateralmente en el porta-injerto, para favorecer el desarrollo de la púa. - Añada una capa de masilla si la unión careciera de fuerza. El injerto de corona PREPARACIÓN DEL PORTA-INJERTO
- Haga una incisión vertical en la corteza del porta-injerto de unos 5 cm de largo, a partir del corte. Utilice la punta de la navaja de injertar.
- Separe cada incisión 2 ó 3 cm. Un injerto de corona admite entre 3 y 8 púas aproximadamente. PREPARACIÓN DE LA PÚA - Utilice, como en el injerto de hendidura, ramas conservadas en zanjas, cuevas o neveras durante el invierno. Elija sólo la parte central del tallo para formar las púas. - Corte a bisel en la parte opuesta a la yema, dando un corte seco con la navaja de injertar.
- Limite el largo de la púa a 3 yemas bien desarrolladas, es decir, entre 5 y 7 cm de largo. EL ENSAMBLADO - Deslice el bisel de la púa por debajo de la corteza del porta-injerto hasta que la primera yema toque la parte superior del soporte, o que la muesca frene la púa.
- Extienda cuidadosamente la masilla de injertar por todas las partes del injerto, no dudando incluso en desbordarlo generosamente. EL AGARRE - Hay que esperar al menos un mes, y a veces más. El éxito del injerto será total cuando las yemas hayan desarrollado pequeños brotes de 5 a 7 cm de largo. - Conserve una sola púa por rama, eliminando todas las demás; corte al ras con la tijera de podar. Cuando haya más de tres púas, haga la supresión a intervalos de 15 días. LOS CUIDADOS DESPUÉS DEL AGARRE - Abone el árbol injertado a fin de estimular su crecimiento y el desarrollo de los injertos. - Riegue abundantemente; un árbol injertado nunca debe carecer de agua. - Cerciórese de que la masilla de injertar ha cerrado perfectamente la llaga. Si es preciso, dé una capa suplementaria para evitar cualquier ataque de los parásitos de la madera. - Vigile el ataque de plagas y enfermedades. - Resulta muy conveniente realizar el injerto de corona cerca de una pequeña rama lateral. Así, esta última hará de tira-savia, haciendo subir el alimento y favoreciendo la unión del injerto. Un consejo
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